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viernes, 2 de marzo de 2012

Un armario con siete llaves

Hace un par de días leía este artículo en El País sobre la situación de los homosexuales en todos los países de tradición islámica.
Cuando lo terminé, pensé que merecía la pena compartir como mínimo la entrevista con la que se zanja el artículo. El entrevistado, uno de los muchos marroquíes que residen en Madrid, pero que ha tenido el valor suficiente para declararse abiertamente homosexual en España, que no en su país, hecho por el cual sería condenado como un delincuente más.

Espero que esta entrevista despierte la indignación de más de una persona. 
Porque todavía quedan muchas cosas por hacer...

“Parte de mi familia dejó de hablarme al decirles que soy gay”

El marroquí Samir Bargachi (Nador, 1987), que vive en España desde hace 12 años, fundó la asociación Kifkif para defender los derechos de los gais en Marruecos.
Pregunta. ¿Cómo llegó usted a asumir que era homosexual?
Respuesta. El proceso para asumir mi homosexualidad fue muy complicado, porque vengo de un espacio cultural, Marruecos, donde la sexualidad no se trata en público. Cuando me di cuenta de lo que sentía estaba totalmente desinformado, no sabía lo que me ocurría y ni siquiera le ponía nombre a lo que me pasaba. Mi camino para llegar a esta conclusión se inició en mi país natal y continuó luego en España, adonde me trasladé a vivir con mi familia en el año 2000. Y, en realidad, no pude contarlo hasta que no me fui de casa. Más adelante, cuando me fui a vivir fuera de la casa de mis padres, ya pude actuar con más libertad.
P. ¿Ha perdido amigos por decir que es gay?
R. Confesar mi condición sexual me ha costado muchas amistades y que una parte de mi familia deje de hablarme.
P. ¿Cuál fue la reacción de su familia en aquel momento?
R. Al principio, decidí no contárselo a mis familiares, porque la mayoría son conservadores y religiosos. De hecho, temía incluso que me echaran de casa si lo confesaba; es decir, tenía unos miedos concretos y reales. Cuando mi familia lo supo, mi madre lo entendió, más o menos, y sigo teniendo una buena relación con ella y con mis hermanas. A mi padre, en cambio, le ha afectado mucho y he perdido el contacto con él.
P. ¿Conoce casos similares?
R. Sí, este patrón se repite con otros amigos árabes y musulmanes, a los que les ha ocurrido lo mismo; es decir, sus madres les entienden, sus hermanos varones, menos, y su padre, nada.
P. ¿Es homófoba la comunidad musulmana en España?
R. Totalmente. En España, la inmigración musulmana es una inmigración todavía reciente, de primera o, como mucho, segunda generación, por lo que su código cultural viene de estos países. Es muy distinto del caso de Francia o Reino Unido, donde van por una tercera o cuarta generación y, por lo tanto, hay mucha más integración que aquí.
P. ¿Está prohibida la homosexualidad en el islam?
R. Yo no opino lo mismo que los sabios musulmanes que dicen esto, y tengo amigos que son religiosos y piensan como yo. En el Corán únicamente se habla de la historia de Lot, y está claro que no se refiere a la homosexualidad, sino a violaciones, vejaciones… algo muy distinto.
P. ¿Se considera musulmán?
R. Soy una persona musulmana culturalmente, es decir, que esa es la cultura en la que me he educado. Sin embargo, no me considero religioso.
P. ¿Ha tenido una doble red de amigos?
R. Ahora, la mayoría de mis amigos son españoles, a los que conocí en el colegio, pero efectivamente, hasta hace poco, tenía dos grupos de amigos: por una parte, los españoles, a los que les conté mi homosexualidad y, por otra, los de tradición musulmana con los que se relacionaba mi familia (amigos de mis hermanos, vecinos…) que no sabían nada. Con ellos, era muy difícil encajar todas las facetas de mi vida: inmigrante, musulmán y homosexual.
Aquí os dejo el enlace de la entrevista y el artículo: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/02/27/actualidad/1330310577_794728.html

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Un límite demasiado fino


Cuando llegó a mis manos esta carta, no pude pensar más que en un límite, una línea tan fina como el trazo con el que cada letra quedaba grabada en el papel... Una carta tan fina como ese límite...

''Sábado, 19 de febrero de 2011, más de un año de alteraciones.''

<<Aunque no lo parezca, cuento el tiempo. Cuento las horas, minutos y días desde que, no más lejos de aproximadamente un año y un par de semanas, inoportunos ojos e inadecuadas manos decidieron sojuzgar, dominar, reprimir y domar una de las pocas libertades que probablemente sea la única por la cual un sujeto es capaz de guerrear: mi independencia y emancipación emocional. Reacción inmediata, espanto y sobresalto. Reacción contenida, apoyo y protección. 
Reacción a largo plazo,
…resentimiento y rencor. 
La respuesta del apoderado y nuevo mediador de mi independencia emocional, una inconclusa e inexacta apreciación de embuste y frialdad, inmadurez y falta de personalidad del que hasta entonces había sido un hijo ejemplar, y base de los futuros cambios con los que asegurarán la integridad y retorno a la falseada apariencia de su querido hijo, porque ante todo, es querido. Objetivo primordial, ‘recuperar al hijo que creíamos que teníamos y alejarle del utópico mundo de la homosexualidad en el unas malas lenguas le han debido sumergir’; todo saldrá bien, cariño.

Yo, ahora, tras un año y dos semanas desde esta apreciación, me pregunto cual ha sido su evolución y desenlace, pues indudablemente una de las principales peculiaridades en desaparecer entre padres-hijo, agentes-receptor, fue la intimidad, confianza y credibilidad. Pero algo me dice que todo sigue igual, porque si no, mi reloj mental que cuenta los minutos, horas y días se hubiese estancado en los recuerdos. Y, todo sea dicho, desafortunadamente todavía me mantiene sujeto a la realidad, una realidad cuya pública expresión queda reducida y desechada a la corta experiencia vital, ingenuidad e inmadurez que caracteriza a un adolescente de diecisiete años. Mis pesares, pasiones, dolores o tristezas se sustituyen por consejos y asesoramientos de rebuscados psicólogos (pues no todos valen para ‘reconducir’ a un homosexual) y en vez de buscar soluciones sinceras y rectas dialogando con el principal afectado, siento que alguien intenta refugiarse en los enredos y manipulaciones de todos aquellos que les transmiten lo que ‘quieren escuchar’, un indiscutible alivio para aplacar y sedar la amenazante apariencia revelada de nuestro querido hijo.

Pero, volviendo al principio, este descubrimiento fue acompañado de reacciones, y las más personales, el apoyo y protección que quizás un adolescente debería recibir de sus padres si en tan susceptible, ingenua e inmadura postura es emplazado, quizás esa falta de tolerancia y  entendimiento hacia lo religiosamente y tradicionalmente repudiado y censurado como muestra de deshonra social, y cuyo veredicto quedó grabado en palabras de unos padres, es quizás lo que me llevó a buscar un respeto, que no consuelo ni identidad, en palabras de la boca de otros. Claro estaba que, la falta de intimidad a la que me resignaba cada día no era más que el preludio del alejamiento, justificado bajo la sigilosa tarea de ‘reconducción’ a la que unos padres se sometían, de todas aquellas palabras de comprensión y respeto que un ‘enfermo’ como yo no se merecía, que supuestamente manipulaban mis tendencias sexuales, y que no dudaron en mitigar bajo falsas e incrédulas intimidaciones que no cesan hasta hoy, aunque se perciba un aire de desasosiego por mi próxima mayoría de edad y su palpable incapacidad de retener el tiempo, un tiempo fielmente útil con el que lograrían que una de sus amenazas consiguiese amedrentarme y sanar mi orientación sexual, de la cual ven culpable a todo sospechoso menos a mi mismo.

Mi pregunta es concreta: ¿Qué pasará a partir de ahora? Como dije, las reacciones que en un principio eran a largo plazo son las que perduran ahora, rencor y resentimiento, impulsados por la impotencia y el miedo a actuar, a que durante todo este tiempo cualquier juicio fuese desestimado y clasificado como meras influencias y palabras inmaduras y a que cualquier emoción revelada fuese utilizada en contra a modo de menosprecio. Un silencio incómodo pero a la vez lleno de mucho significado, y que no parece haber sido aún descifrado por sus verdaderos instigadores. Me da pena y me amarga ver que creen y confían plenamente en las resoluciones y opiniones de esos contados ‘profesionales’, y que descartan o rechazan las voces de muchos otros y desde luego la mía, porque así fortalecen la seguridad de sus razones frente al irraciocinio que parece caracterizar a toda la gente como yo; tal vez la realidad que les continúan construyendo sea la verdaderamente inverosímil e improbable, pero sin duda la única capaz de devolverles a su querido hijo.

Ya no escribo por satisfacción, sino por necesidad, porque el justificado silencio que he guardado durante este tiempo pasa factura, y todos estos argumentos que te gustaría detonar se acumulan, y pinchan de amargos y desagradables que son al acumularse, porque rayan, rayan la locura, hasta tal punto que sólo requieres de la expresión escrita con declaraciones como ésta para deshacerte de ellos. Y si por si acaso algo se aprende de ellos, que sea la irrazonable y arbitraria disposición en la que nuestra sociedad actual se encuentra, donde obviamente un buen prestigio familiar, social o económico donde todo valdrá para conseguirlo, somete y merma una íntima búsqueda personal, sincera y honrada, muchas veces lejos de los prototipos e ideales, ahora si, ficticios y entre los que convivimos, de manera que siento que toleramos e incluso preferimos ser moldeados a su gusto y antojo, sin saber ni cómo ni por qué...>>.


(.....)

jueves, 8 de septiembre de 2011

la ''moda'' de los zorros


(......)

Marie me dejó la dirección de la tienda a dónde tenía que ir a buscar el pedido. Para mi sorpresa, se encontraba muy cerca de casa. Me dijo que las tiendas dónde se vendía el juego llevaban poco tiempo abiertas, pero que habían crecido tan desmesuradamente que  necesitaron establecer una nueva en cada distrito de la ciudad. En total unas veinte y pico. 
Pero a mí, igual que el juego del que hablaba mi esposa, la tienda no me sonó de nada una vez que la encontré. Nunca había visto ese local allí. Es más, tenía la sensación de que había pasado cientos de veces con el coche por aquella calle pero nunca había visto aquella tienda. Juraría que en ese mismo lugar antes había una panadería. Mientras, la gente paseaba y cruzaba por delante con indiferencia, como si fuese de lo más normal la existencia de ese local desconocido. Aparqué en la acera de enfrente. Eran las doce y veinticinco.

Cuando dieron las doce y media, sin incumplir las indicaciones de mi esposa, entré en aquella tienda. Estaba decorada completamente de azul. Muebles y sillas azules, paredes azules. Incluso el único empleado que allí encontré llevaba puesto un mono de color azul. Sin demorarme demasiado, me dirigí al mostrador donde aguardaba el empleado. Le indiqué el nombre de mi esposa, y que venía a recoger un pedido de hacía aproximadamente una semana.

—Una pregunta rápida —le dije antes de que entrase en el almacén en busca del juego.

—Sí, dígame —contestó con amabilidad.
 
—Mi esposa se ha antojado de este juego hace muy poco... Dice que no paran de hablar de él. Parece que se ha convertido en una nueva moda. ¿Es eso verdad? Oiga, ¿Y qué narices tiene dentro para tener tanto éxito?
—Ahh… ¡Sorpresa! —espetó abriendo con exageración la boca. Sus hombros se elevaron para acentuar su interrogación—. Ya lo comprobará usted mismo, juegue cuanto antes. Y por cierto, no se trata de una simple moda. Si dice eso, estará ofendiendo a nuestro producto. Nuestro producto es más que una moda, es un nuevo estilo de vida. Es una nueva realidad.

—Ya…entiendo —comenté inseguro frente a la firmeza con la que aquel joven había expresado su último discurso—. Pues en todo caso, ¿Quién es la empresa o el creador de este juego?

— ¡Es que todavía no los conoce! —boceó abriendo sus ojos tanto como su boca. De nuevo tenía pinta de sentirse herido con mi pregunta—. ¡Si salen todos los días en los medios de comunicación! ¿Acaso no lee el periódico o escucha la radio? Qué vergüenza… Pues mire, se tratan de los señores zorros.

¿Señores zorros? —se me escapó sin querer. Intenté reconducir la situación —. ¡Ah! ¡Comprendo! Los Señores zorros. Sí, sí, esa una nueva empresa, un nombre muy original.

—Déjese de tonterías. Hasta que no abra el juego no sabrá exactamente ni quiénes son ni a qué se dedican. Bueno, si quiere, le puedo dar algunas pistas. Pero cállese que lo que voy a hacer está  prohibido.

El chico tragó saliva. Solo necesitaba un discurso absurdo y unos cuantos gestos para crear una atmósfera misteriosa. Entonces prosiguió con su explicación:

>>Los Señores zorros son simples zorros, pero ahora, dada su reputación y prestigio, se merecen el distintivo de Señores. ¿O es que usted no sabía que los zorros se caracterizan por ser los animales más astutos que hay? Pues ahí está. El juego que enseguida tendrá entre sus manos, señor, ha sido diseñado y construido por los mismísimos Señores zorros. Y han sido lo bastante astutos cómo para engendrar un juego de mesa tan adictivo que está siendo capaz de instituir un nuevo estilo de vida. No una simple y pasajera moda, no se confunda. Pero ya lo comprobará, solo los que empiezan a jugar son capaces de darse cuenta de la perspicacia y sutileza del juego. Espere unos segundos que en seguida se lo saco.

El hombre se introdujo en el almacén y al rato volvió a aparecer con una caja (como no, también azul) cogida entre sus manos. Era rectangular, del tamaño de una mochila de colegio. Y sin mediar ninguna palabra más, la depositó sobre mis brazos y me indicó con sus manos que me marchara... Yo me callé y salí de la tienda sin hacer ningún ruido...
(......)

lunes, 22 de agosto de 2011

La moneda perdida


¡Hola!  ¡Me llamo Wewe!
 
Puedo estar orgullosa de decir que es un nombre que nadie ha elegido por mí. Tan solo me gustó y me llamé a mi misma Wewe. Mi nombre original es otro mucho más ordinario y simple, así que lo cambié tan pronto como pude. Pero la gente al verme, sigue llamándome por ese nombre tan primitivo que tan poco me gusta… 
Que me llame Wewe… es algo que solo sé yo, la persona que me está ayudando a escribir esta historia, y por supuesto, aquellos lectores que la ojeen y que, respetando mi decisión, se olviden de mi otro nombre.
Imagino que una de las preguntas que se os pasará por la cabeza es saber quién soy. Mi físico o mis opiniones. Por qué motivo estoy escribiendo esto. Qué voy a obtener a cambio de unas palabras plasmadas entre estas hojas. No os preocupéis que lo hare. Ahora acabo de empezar… ¡Vayamos con más calma!
El caso es que me gustaría daros unas cuantas pistas, pero no creo que pueda. Los acertijos es algo que todavía no he llegado a comprender del todo. Lo primero que debo decir es que no tengo un intelecto del cual enorgullecerse… Mi intelecto no sirve para esto, no soy lo suficientemente inteligente y avispada para hacer algo por mi propia cuenta…. Yo necesito hablar remitiéndome a los hechos o a lo que se cruza por mi cabeza. No puedo dedicarme a enredos y adivinanzas.  

Veamos… Incluso podría decirse que yo, únicamente, he aprendido a describir lo que me pasa o a mí. Además, de mala manera (pues, por ejemplo, aunque sé lo que es un espejo, nunca he tenido la oportunidad de acercarme a uno y comprobar mi aspecto). Tampoco tengo ojos, aunque pueda ver. Es decir, el sentido de la vista lo tengo en otra parte. Los sentidos del tacto, olfato y oído los poseo también, aunque no necesito piel, nariz u orejas para ponerlos en funcionamiento. ¡Eso es genial! ¡Me ahorro mucho espacio! Y ahora entenderéis porqué. 

Pero no solo sé hablar de cualidades de mi misma (¡Ojo! Estoy hablando sobre mí en femenino porque es lo más adecuado, no porque sea una mujer. Yo tampoco tengo sexo ni género). Mi reproducción no va ligada a nadie de mi sexo opuesto. Nunca me reproduciré con mi contrario: algo con género. Simplemente no me reproduzco. Ningún deseo sexual ha cruzado mi mente durante toda mi vida, así que soy incapaz de describirlos. Nosotros no nos reproducimos, nos reproducen.

La reproducción de mi especie, si es que podemos llamarnos así, está ligada a factores externos que nunca hemos elegido. Creo que a los humanos les pasa algo parecido. Ellos no eligen dónde, cómo o cuándo nacer. Ni siquiera si quieren nacer o no. Ellos simplemente nacen y ¡Ale! ¡A vivir! En mi caso, podría decirse que ha ocurrido algo parecido. Nadie me preguntó si quería nacer o no. — ¡Hola Wewe!  A partir de ahora tienes la posibilidad de nacer. ¿Quieres?—. Mi respuesta hubiese sido un sí, pero nadie me lo preguntó. Y además, ¡He tenido suerte! Muchos de mi especie no la tienen. Me atrevería a decir que soy una excepción, el único caso conocido.  La gente, los humanos, solo nos utilizan. Y yo he tenido la suerte de encontrarme con alguien que ha sabido interpretar todo lo que llevo dentro. Y esa persona ha desglosado mis pensamientos, lo que quería trasmitir, todo lo que quiero contar, adaptándose a mis aptitudes e ingenio. Quiero que así se conozca otra verdad que pocas personas imaginarían.
Pero no os creáis, que yo también he sido utilizada, y encima muchas veces. He pasado de mano en mano, de hombre en hombre, de casa en casa, por comercios. Y es algo horrible. Cuando te das cuenta de que por ti misma no vales nada, que dependes de un propietario continuamente si quieres valer algo, ¡O incluso moverte! Pero más horrible aún es cuando ni siquiera nadie se para a escucharte. Como digo, yo he tenido suerte y ahora, aquí, puedo escribir todo lo que he sentido y siento. Pero muchas de mis compañeras y compañeros nunca van a ser escuchados. No tenemos la voz lo suficientemente desarrollada para gritar. Podemos pensar pero no hablar, la verdad es que entre nosotros no necesitamos palabras para comunicarnos. 

A veces, con solo atisbarnos, ya nos hemos dicho todo. Son muchos años de experiencia. Estamos encerrados y rodeados de un eficiente caparazón que nos impide comunicarnos entre nosotros. Repito que nosotros no lo hemos elegido, nos ha tocado nacer y ser así. Igualmente que nacemos para ser utilizados. Ningún ser humano podría soportar que algunas o algunos de nuestra especie hablasen. Mejor crearlos con la boca cerrada.

......



miércoles, 27 de julio de 2011

Cuando algo te sorprende

No me pregunten el porqué ni el cómo, eso ya es otra larga historia. Pero el caso es que hay algo que me ha sorprendido. 

Para ser ligero y no enredarme, aquí subiré las imágenes que tanto asombro me levantaron. 
Como he dicho, el porqué he tenido ocasión de acercarme a ellas o el cómo he conseguido aproximarme a esos finos trazos tan bien ordenados, es una larga historia que pronto tendrá una entrada propia en este blog. 
Hasta entonces, solo puedo esperar mi misma impresión en todos aquellos lectores de este post.


Gatos, o cualquier pequeño conocedor de Madrid, pronto reconocerá la mayoría de estos  dibujos. El primero aquí visible, pero no por ello el primero que atisbé durante este pequeño viaje, el Palacio Real. 
Más abajo, el antiguo Ayuntamiento, una parte de su fachada.


Y la siguiente, cambiando un poco de aires, Toledo.
 
 Por último, el Parque del Retiro.


Me cuesta despedirme tan fríamente de este post, de unas imágenes que tienen una historia mucho más larga, una entrada que se merece muchas más palabras. El inicio surgió repentinamente a partir de una de ellas. Pero no se encuentra entre las que están aquí expuestas. 
Yo, mientras aguardo el momento perfecto para poder desplegar entre palabras la crónica de estos dibujos, la imagen que dió inicio y forma al resto de acontecimientos se queda entre las penumbras, esperando  el momento perfecto para ser desvelada, pero nunca ella sola. 

Siempre que aparezca, lo hará abrigada por su merecida explicación. Por mi merecida explicación.

Nunca ella sola...




martes, 12 de julio de 2011

El placer de no entender (2ª parte)



Ahora, cambiemos nuestro lugar. Nos encontramos en el mismo escalón, pero mirando hacia otro lado, casi opuesto al anterior…

Es agradable percibir como en España se pueden realizar tanto exhibiciones como la fiesta del Orgullo gay o carnavales y manifestaciones, junto con otros actos también festivos como La Jornada Mundial de la Juventud, que tiene otro trasfondo totalmente distinto. Es un ejemplo de diversidad y coexistencia pese a la controversia que cada acto puede suscitar.  Por desgracia, manifestaciones como las del Orgullo gay u otras minoritarias rápidamente se ganan el malestar y la desaprobación de los que sí que apoyarían otras más tradicionales, ya sean religiosas como morales. Quizás, la explicación es más fácil de lo que parece. Mientras que unas están enfundadas entre mitos antiguos e historias de lo prohibido, las otras se han ganado el pesar y la aprobación de los años, de tantos años de historia. Y claro… El buen español no puede soportar un soplo de aire fresco… ¡Que nadie se atreva a renovar ese aire viciado que respira…!

Yo, ahora, también me pregunto… Si conocemos esta esencia tan íntima en un español, facilitemos la tarea un poco más… A todas las asociaciones que amparan y luchan por libertad o igualdad, a todas las agrupaciones LGTB, no les dejéis tiempo para dudar….

 Que no puedan identificar un día de fiesta con trescientos sesentaicuatro días más. Que no puedan confundir (aunque luego ya buscarán sus excusas) la reivindicación de la festividad…. Que no les quepa lugar a pensar que un travesti desfilando en el Orgullo es la imagen viva de un homosexual… Que no les deis razones para criticar absolutamente nada más.
Ya sabemos qué aquí todos somos unos caraduras y cabezones. Así que aquellos que entendáis más de libertad, lucha e inadecuación, ceded y buscad el mejor medio en España para fumigar esos mitos que tanto daño han amontonado ya… Pongámoselo fácil a todos aquellos que tanto les cuesta distinguir entre homosexualidad y perversión. No deis ni un paso atrás frente a todos los beneficios y privilegios que tantos años ha costado arrebatar…. Pero no deis la tarea por concluida cuando quedan muchos pasos que mejorar…. Y mucha gente más a la que demostrar que la fábula errónea ha caído ya… Esto se tiene que empezar a activar...

Yo, aquí, dejo ahora una propuesta más…. Para que tampoco les quepa lugar a encizañar… 

¿Porqué no realizar dos actos, igual de importantes ambos, el día de la fiesta del Orgullo gay?

El primero, puramente reivindicativo, serio y formal. Lleno de actos de homenaje a personalidades que ayudaron a romper con el estigma de la homosexualidad, en recuerdo de aquellos que callaron una vida. Víctimas de la homofobia, llamamientos a condenar todas aquellas actitudes en el mundo discriminatorias ante este colectivo.
Me imagino que esta primera manifestación no reportaría mucho dinero. Es un acto que se extravía en el último escalón capitalista, y deja las puertas abiertas a una nueva escalinata llena de otros valores…. Pero todos aquellos que cerraron los ojos por la llegada del Orgullo gay, se sorprenderían al comprobar que , de repente ¡Existe una escisión! Que también hablan en contra de vejaciones y ofensas, justo lo que ellos identificaban con una conducta homosexual…. ¿Porqué de repente esta contradicción? Puede que esta multitud empiece a despertar….

Y luego, el segundo acto, por fin acompañado de fiesta, música, risas, disfraces y carrozas. De todos los asistentes que acudan a pasarlo bien al centro de Madrid. No me sorprende que tantos siglos de embotellamiento exploten durante unas horas de juerga y bullicio al más puro estilo ficticio. Una ficción que no rodea la vida diaria de un homosexual. 

Ahora, todos aquellos que se atrevan a enjuiciar el día del Orgullo, lo tendrán que hacer en su conjunto, en su totalidad…. Y claro… Si deciden seguir auto convenciéndose de la insania de tal movilización y centrarse solo en las horas que duró el bullicio de la fiesta, son libres de elegirlo así… Ahora no lo tienen tan fácil, ahora son ellos los que buscan errar… 

En cambio, quizás otros, después de escuchar propuestas de paz, igualdad o fraternidad, y experimentar una fiesta y su heterogeneidad, se animen a desmontar la fábula en la que España aún está dormida….
……

Así, he llegado a unas últimas conclusiones….

Todavía quedan muchos pasos por avanzar… Somos individuos que aprenden de sus errores, en vías de desarrollo para siempre… Existe una pluralidad de emociones, opiniones. Si las veo, si las encuentro, es porque existen, es porque naturalmente han existido y no puedo negarme, no puedo prohibirlas por muy duras o insultantes que se revelen ante mí... De poco sirve privarnos de aquello que en la realidad existe. Tarde o temprano volverá a resurgir, de una forma u otra. Por muchos presos políticos que haya, por mucho que intentes extinguir un ideal que a ti no te guste, solo te estás enfrentando a una tarea imposible…. Tarde o temprano, si es algo real, volverá a brotar entre otras personas, siempre quedarán restos por mucho que se escondan… Y tiembla que estos restos no crezcan y se hagan más fuertes que tú… Y ahora te conviertas en presa de tu propio error… 
Esto es lo que ocurre con la homosexualidad. Su fuerza  crece frente a siglos de fábula y marginación…. Y ahora algunos empiezan a temblar….

Y mi segunda impresión…. La fiesta del Orgullo gay (No el día del Orgullo gay) continua perdiendo todo su valor reivindicativo… Ha dejado paso a un desfile mediático, que puede ser manipulada todo lo necesario para apoquinar la mayor cantidad de dinero…. No me opongo a esto. Está bien salir de la rutina y por un día encontrarte una fiesta multitudinaria en distintas capitales. 

Pero mi preocupación va dirigida a todos esos individuos que no deducen igual que yo… Que encuentran en ese desfile de carrozas y diversión un enemigo que identifican con su recelo hacia la homosexualidad... Estas personas solo se cobijan entre excusas manipuladas de la fiesta del Orgullo para no aceptar una realidad más, para colmarlas aun más. Esto es por la facilidad que encuentran para englobar a todo un colectivo LGTB durante el alboroto de la fiesta del Orgullo gay…. 

Me da la sensación de que, dejando de lado todo este sector, alguien desde el otro extremo se lo está poniendo demasiado fácil. Alguien está permitiendo que muchos complejos sigan despiertos… Todavía muchas personas se alimentan de ello (manipulaciones reales como este anuncio de algunos medios de comunicación, ver aquí)…. Si se quisiese organizar el Orgullo de otro modo y así achicar polémicas, se conseguiría… Pero parece que existe algo o alguien a quien no le interesa borrar la imagen de locas para los trescientos sesentaicuatro día restantes en la vida de un homosexual…. O sino…. ¿Tanto costaría desplegar y diferenciar una primera movilización realmente multitudinaria y reivindicativa de otra igualmente multitudinaria pero con otro fin, con sus correspondientes festejos y rifirrafes?
O sino…. ¿Por qué no se desplegaron ni se organizaron voluntarios o sistemas de recogida especiales para evitar que a la mañana siguiente Madrid no se despertase con 172.000 kilos de basura en las calles? ¿Es que a alguien le interesa abrir más la brecha y mantener esa imagen de que homosexualidad es igual a suciedad o indecencia? ¿Todavía hay gente que vive del cuento…? ¿Qué sería de la Iglesia como institución o todas aquellas organizaciones sin tener razones visibles a las que agarrarse para fermentar sus discursos en contra de los homosexuales? ¿No se lo están poniendo demasiado fácil a todas aquellas personas tan tradicionalmente duras de mollera los organizadores que eludieron crear un sistema especial de recogida de residuos durante el Orgullo? ¿Tan difícil es dar ejemplo antes de que lluevan los reproches?....

……


Espera… Se me olvidaba…. En la escalera donde habitamos no caben estas meditaciones….

Yo ya tengo mi dinero… Yo ya he permitido que estos pesados se glorifiquen… Ahora… ¡Qué más da lo que siga pensando o piense la gente! ....


<<Al final….por mucho aire fresco que entre, todos exhalamos el mismo aire viciado….que nos envuelve…>>



lunes, 11 de julio de 2011

El placer de no entender (1ª parte)


En el anterior post, lo que comenzaba siendo un llamamiento ante el conformismo incluso de aquellas sentencias morales, religiosas, políticas o sociales tan bien acondicionadas y disimuladas entre la multitud, acabó de manera imprevista. Lo cierto es que no era mi intención proseguir un post en el que cambiase incluso el título que había decidido de antemano, El placer de no entender por el de Fábula. Solo me pareció un poco más correcto. 
Las palabras comenzaron a fluir solas, y a los pocos minutos me di cuenta de cuántas veces se repetían términos como sueño, fábula o cuento. No me quedó más remedio que rectificar.

Ahora, en este nuevo post, puedo revelar la verdadera intención que me animó a escribir la anterior entrada de improvisto. Este por fin se llamará El placer de no entender.

Criticaba y no criticaba el conformismo. No critiqué el conformismo que puede estacionarse en cualquier rutina por cuestiones legales o penales, cívicas o naturales, sino aquella mansedumbre multitudinaria de los que, habiendo comprobado que incluso viviendo entre ciertas tradiciones y dictámenes que agreden y dañan a los verdaderos habitantes y creadores de la sociedad (nosotros mismos), se conforman y toleran de todo, dejándolo tal y como está.  Ya sea por miedo, conveniencia o ingenuidad, no se someten a una comparación y valoración crítica de las circunstancias entre las que viven. 

Ahora, parece que empiezo a enfocarme… Me centraré en una sociedad española en ‘’vías de desarrollo’’.
En España se encuentra definitivamente una sociedad en vías de desarrollo. Y así la siguen muchos países desarrollados que dan el pego perfectamente. Incluso los hay desarrollados y con  una población subdesarrollada. En el caso de España, su sociedad aún está en vías de desarrollo (si realmente tiene sentido esto del desarrollo o se trata de otra fábula más). 

Y aquí mi último enfoque: el orgullo gay de Madrid. Un torbellino de ideas asaltarán de ahora en adelante estas líneas. Espero que despierte el interés de algún comentarista atrapado en este blog…

Empecemos desde arriba, desde lo más alto… ¿Qué es lo que mueve y hace posible qué una fiesta así, impensable hace treinta años, salga adelante?...Tic tac tic tac tic tac….

¡El dinero! Si, curioso… Si el Orgullo gay no moviese miles de euros dentro de una Comunidad endeudada, y en plena crisis, dense con un canto en el los dientes que la fiesta y las reivindicaciones sociales en una España en vías de desarrollo no levantarían el mínimo interés de sus representantes…. Unos representantes que legítimamente se han alzado en el poder por el anhelo mayoritario del pueblo, se convierten de repente  en unos simples apoderados enajenados del pueblo… (¿Tendrá esto algo que ver con el movimiento 15M?).

Y olvidando este cimiento capitalista (¿Otra fábula?) que ocupa el escalón más empinado de la escalera, continuo bajando peldaños. Nos hemos instalado en esta escalera de complejos y búsqueda del poder instantáneo… Somos gobernados en última instancia por este amigo depredador, el capitalismo, que en realidad solo es un aliado de lo que somos... Él  se engendró como resultado de la pura codicia  que por naturaleza nos ha rodeado como seres inteligentes, seres que hemos aprendido a razonar, moralmente bien educados…
 
Ya saben, a quién no le guste esto, que se lance desde el último escalón y ¡Ale!, ¡A rodar!

Por suerte, me queda la esperanza de que todavía, en el intento de muchos individuos por evadirse un poco de este sistema zampón,  que no quieren tirarse y rodar desde el último escalón, se comprometen con  reivindicaciones sociales y han organizado encuentros sin necesidad de mover grandes cantidades de dinero…                                              
......

Y ya, en el siguiente escalón, me topo con el origen de la cuestión. El maravilloso placer de no entender. 

No hay nada que nos motive más que el placer de no entender, de saber sin saber y criticar sin conocer. Por un lado, nos encontramos al español que el día de la manifestación del Orgullo gay (más que manifestación usaré mejor el nombre de exhibición o fiesta), no puede soportar una actuación tan descarada y provocativa ante la moral moderada y prudente de España. Este español, tan prudente y sensato él, cogerá una de esas rabietas ideológicas al oir cualquier comentario que ensalce la fiesta del Orgullo gay en cualquier medio de comunicación….

A todos estos…. ¡Perded el miedo a conocer! No caigáis en el error de juzgar sin conocer, de juzgar a un colectivo sin discernir…. ¡Si ya sabes de sobra que lo que sale por televisión no es más que puro teatro!

Y cuando te atrevas a conocer, las dudas se abalanzarán sobre ti. La primera será la de distinguir. Distinguir entre un día de fiesta y la rutina diaria. Homosexualidad no figura en el diccionario como sinónimo de travestismo ni denigración...Ni siquiera se parecen en sus lexemas…
...En cambio a ti…. ¿Por qué te viene eso a la mente?
Vale… pongámoslo más fácil…. Hagamos una comparación con la Navidad y la cabalgata de los Reyes Magos…. Qué suerte que aquí todo está bien visto ¿No?... ¿Quién dudaría de qué hay que engañar a los niños haciéndoles creer que estos tres peculiares personajes aparecerán de noche en sus casas?.... Aquí no te veo dudar ni criticar aunque estes mintiendo sin discreción ¿No….?

Durante la cabalgata de los Reyes Magos, solo una pequeña cantidad de individuos preseleccionados con anterioridad son capaces de subir a las carrozas y desde allí lanzar caramelos. Luego, de entre ellos, los más valientes y avivados se ponen sus trajes de duendes, pajes, hadas,…. Pero dentro de mi capacidad para discernir, me imagino que esta pequeña cantidad de personas, al volver a su casa, se quitan el traje que han usado durante varias horas de fiesta. Ni yo ni nadie espera que al día siguiente estos niños o colaboradores salgan de nuevo con esos trajes a la calle, y menos aún armen escándalo por mucha Navidad que quede…

Muy bien….Pues si incluso este sector de España tan inmovilista y tradicionalista no dudaría en distinguir lo que es un día de fiesta de cabalgata y lo que es la Navidad, ¿Por qué no ocurre lo mismo con otra fiesta más, la del Orgullo gay? De repente se trata de una exhibición ilícita e indecente, y no queda más solución que cerrar los ojos… ¿Porqué no poner un límite a esta imaginación, y así diferenciar sin miedo ni complejos una tarde de pasarela con carrozas, dónde los más extrovertidos y con ganas de llamar la atención se disfrazan o travisten? 
Para ellos, poder posar en una foto, bailar, bromear con cualquier asistente de cualquier orientación sexual es sólo parte del juego que rodea ese día de fiesta, esa noche de fiesta…. ¿Y tú no eres capaz de diferenciar? ¿Prefieres agrupar a todo un colectivo en tan sólo una imagen así…? ¿O es qué te interesa seguir pensando que todos aquellos individuos de orientación afectivo sexual diferente a la tuya resultan una vejación a la naturaleza, una amenaza para España, y solo disfrutas auto convenciéndote y extrayendo tus excusas fuera de contexto…? ¿Cuántos asistentes hubo? ¿Cuántos se disfrazaron? ¿Cuántos eran efectivamente travestis o gogos por profesión?.... Solo lo podrás saber y comprobar el día que acudas y lo veas con tus propios ojos….

Parece mentira que tenga que estar escribiendo estas preguntas, pero no es algo al azar…

En España, todavía está bastante viva la imagen de homosexualidad como enfermedad… Un colectivo LGTB no puede ganar la batalla tan fácilmente tras siglos de desentendimiento, miedo y prohibición, todavía caminamos dentro de una sociedad en vías de desarrollo…  
Existe la discriminación,  y hay que tener en cuenta la sensación de este amplio conjunto de españoles que no se atreven a desmentir estas fábulas, que todavía encuentran un morbo especial en el placer de no entender… 

...De continuar encubriendo algo inocultable…


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