domingo, 1 de mayo de 2011

querido diario: 1 de octubre de 2008. Dreams be.

Hoy he soñado.


Estaba preocupado, había pasado mucho tiempo desde la última vez que conseguí recordar un sueño. No he tenido más remedio que buscar en distintas fuentes la causa de mí repentino olvido. Encontré una canción y parece que se ha solucionado, aunque me han advertido que puede causar efectos secundarios.

No entiendo por qué dejé de recordar mis sueños… aun sigo sin saberlo… quizás ande perdiendo memoria… nada que haya ocurrido últimamente ha alterado mi día a día, y eso  debía significar ningún cambio en mis días soñando contigo. 

Ahora por fin los he recuperado. Y ahora también me pregunto por qué soy incapaz de controlarlos. 


Quiero controlarlos para destruirlos, quiero alejarme de ese mundo que sólo me satisface por las noches y acaba transformando todas las mañanas en simples y estúpidos estadios necesarios para empezar un nuevo día. Los días bailan pues al ritmo de mis sueños, y dependen de tu aparición o no en ellos su insipidez o sosiego. 

Las reglas de este juego que has marcado son muy fáciles: sueño contigo, el día es interminable y busco adormecerme en él cuanto antes. No sueño contigo, el día es laborioso y rebosan las esperanzas de encontrarme contigo. 

...Entonces,… ¿Por qué pido por su vuelta? ¿Por qué estoy más ameno cuando estás en ellos si luego alteran mis días…? No tenía respuesta y ya la tengo. Es algo tan simple que no imaginaba que fuese así. ¿Y sabes por qué es tan simple? Porque no tengo que dar explicaciones a nadie. Tú estás ahí y punto, yo lo he decidido. 

Ha sido gracias a una canción: <<But I want it to stay’, ‘I keep pulling your sleeve’, ‘There is always somewhere… solid for me’. >> . Simplemente quiero que estés y así es, sin marcha atrás.

Aquí te escribo la canción entera. Ojalá hoy suene entre mis sueños para que la oigas y la cantemos.

No...mejor aún...mañana ire a buscarte...para que la escuches...y así no sabremos cuando hemos entrado o  salido del sueño...

DREAMS BE, RIE FU:
If I still love the way it goes
And if you still believe in me as before

I feel alive in middle tone
If you still believe that you will stay here in my heart
But I want it to stay
I will stay free
(It’s just a simple chord like this)

I feel as though you’ve flown away
Inside it’s reality that nothing’s here to stay
But I want it to stay
I keep pulling your sleeve
There is always somewhere solid for me
(No, but I can’t stay here anymore)
The day is gone and gone
Comin’ here again and again
Too many times for I had longed for you
Can’t see the point of dreaming, so I’ll just let it go

Once in a lifetime you will see, the day will come to me
Today I still watch the stars
Together our future lies (And again)

I feel as though it’s over me
But I still believe that I will stay there in your heart
Oh I can’t let it stay, it’s over me
No, I can’t stay here anymore
The day is gone and gone
Can’t stay here anymore
Oh it’s just a simple chord like this
So just let it go


Gracias Rie fu.

菊池 凛子・ Kikuchi Rinko- Naoko

 

>> (…) Por supuesto, aquello no era algo que pudiera hacer una niña, y me limité a quedarme allí cinco o seis minutos de pie, atónita, con la mente en blanco. Sin comprender nada. Algo murió en mi interior. Hasta que mi madre vino a ver qué sucedía, yo permanecí allí, junto a mi hermana. En la habitación a oscuras. (…) -Naoko se arrimó a mi brazo-.Ya te decía en la carta que soy un ser mucho más imperfecto de lo que puedas imaginarte. Estoy mucho más enferma de lo que crees, las raíces son mucho más profundas. (…)<<

Confesiones de Naoko... sería un buen título para esta entrada….
El último post comentaba la adaptación al cine de la novela Norwegian Wood (Tokio Blues), y que podéis leer aquí. Hoy me centraré en rematar este asunto con un pequeño homenaje al trabajo de la actriz Rinko Kikuchi como intérprete de Naoko, y su parecido con su otro papel en Mapa de los sonidos de Tokio,  bajo la figura de la asesina a sueldo Myu.
Rinko Kikuchi parece que ha optado por mantener una línea muy similar en sus dos últimas apariciones en la gran pantalla. Ambas vertientes, paralelas, ofrecen un carácter que Rinko, además, demuestra ser experta en transmitir: la parte más sombría y afligida de la identidad humana, una eclipsada personalidad dónde entran en escena la más angustiosa soledad empujada por un daño irreparable, y un juego de doble personalidad dónde tan pronto nos encontramos a un ser enamoradizo y sonriente cómo a su antagónico decadente y melancólico.

Recalcaba en el post anterior cuánto recomendaba ver la película en versión original, y me quedaría corto si no dijese lo mismo para Mapa de los sonidos de Tokio, pues cómo su propio nombre nos adelanta, tiene que haber algo escondido bajo esos ‘sonidos’ que durante años han rondado la ciudad de Tokio, y qué menos que entre ellos estén incluidos la propia voz de los protagonistas, o la del narrador omnisciente de la obra de Isabel Coixet, pero sonidos imprescindibles para entender la película. Y si nos centramos en la protagonista, el silencio de Myu es al fin y al cabo el sonido más ensordecedor del alma rota y desgarrada que todos llevamos dentro si nos pusiésemos en su lugar. Nadie puede escapar, su silencio muestra los límites de la cordura y nos afecta a todos, o si no prueben a ser asesinos a sueldo e intenten matar a la persona de quien estén enamorados.

Y la evolución de esta condición, rallante con la locura, sólo se manifiesta al exterior con amargos llantos  y  miradas desorientadas, que espléndidamente exhibe Rinko Kikuchi en Mapa de los sonidos de Tokio.
Aun así, esto no fue más que el preámbulo para poco después aceptar un papel que desde el primer momento tanto en la novela como en la película de Norwegian Wood tiene un pie al otro lado de la frontera con la paranoia....

...Hablamos de Naoko...


Podríamos clasificar la actuación de Rinko bajo la piel de Naoko cómo la continuación de lo que no pudo ser en Mapa de los sonidos de Tokio, y no iríamos mal encaminados. Indudablemente el mismo ímpetu amargo de la solitaria Myu se ve reencarnado bajo la piel de Naoko, pues no hemos conocido todavía a una alegre Rinko Kikuchi bajo sus dos personajes; bien si llega a mostrar alguna sonrisa entre las dos producciones es superflua y rápida, cómo si se pegase una inocente pegatina en un vaso lleno de sangre envenenada y rápidamente se despegase con rabia. Y ese vaso lleno de sangre envenenada es el que recorre el cuerpo de Naoko; <<… Estoy mucho más enferma de lo que crees, las raíces son mucho más profundas….>> le comenta a Watanabe en la cita que he colocado al principio del post.

Y definitivamente Naoko da el salto. Mientras que Watanabe (Kennichi Matsuyama) consigue superar el suicidio de su mejor amigo de la adolescencia, Naoko no logra el del mismo, su novio, y se queda encerrada en el pasado. Distorsiona su mundo y recíprocamente le distorsiona éste a ella impidiendole una marcha hacia atrás. Además hay que añadir que no se trataba de una pérdida adolescente cualquiera, pues cómo expone Naoko en algunos de sus diálogos, ella y él llevaban unidos desde los tres años, además vivía tremendamente atormentada por su incapacidad de hacer el amor con él por mucho que le quisiera. Está claro que este abrumador pasado de Naoko que supuestamente es cuerdo, degenerará en la protagonista que conoceremos en la obra de Murakami. 

Naoko cruza la frontera.... y anhela a su amado muerto...Ni el cariñoso comportamiento de Watanabe hacía ella es capaz de borrar las huellas de una herida tan profunda, y así lo manifiesta Rinko Kikuchi otra vez, con unas miradas desalentadas, y entrecortados llantos… 
...De nuevo prueben a ponerse en su situación y traten de guardar el sentido común durante un tiempo…un sólo minuto basta... y observarán la más afligida identidad que la actriz ha conseguido representar.

Me gustaría saber si debajo de la verdadera protagonista de estas historias se encuentra un espíritu conmovido o deteriorado por cada interpretación, no es fácil mantenerse a salvo de los personajes con los que ha dado el salto a la fama (y con estos incluyo su papel en Babel), y esperemos que nunca ceda ante ellos. Me imagino que detrás de tal cortina de tristeza se encuentra un espíritu energético y luchador, pero nunca lo sabremos, quizás ni ella misma lo sepa, quizás sea un reflejo de lo que somos nosotros mismos o tal vez nos esté mostrando una superficialidad nunca antes vista. 

Nos queda mucho por aprender, muchas experiencias límites por conocer. Por eso, nunca digamos ‘nunca’. Quién sabe si algún día nos convertiremos en asesinos a sueldo, nuestra pareja se suicide o no volvamos a la realidad tras un duro viaje a lo más recóndito de nuestro interior.


Ahora sólo queda nuestra opinión y lo que somos.

Muy buenas tardes a todos.


Más información de Rinko Kikuchi en los siguientes enlaces: wikipediarinko kikuchi official website.